Sunday, September 23, 2007

Que hacemos con Randy?

Esta noche, mientras los sargazos y los cangrejos acarician mis pies sumergidos en la bahía de Biscayne, un Amigo me hablo del planeta Cuba. Es curiosa la frase pues recoge y resume en sí la esencia de lo que significa Cuba y su función como entidad del universo. Cuba, Cuba… respito mientras digo, que lugar tan raro. En ese planeta pasan cosas muy curiosas…

Me vienen a la mente un par de sucesos que aunque no tienen carácter exhaustivo, marcaron un periodo de mi estancia en el planeta, Una de ella es la hora de la comida en algún recién cambio de hora. Mi madre me sirve la comida, como es costumbre en mi plato hay un bistec, bueno un bistecito, bueno un trocito miserable de carne pues yo puedo decir que conocí al bistec aquí en Miami. En su plato hay un huevo. Y es curioso que siempre de pequeño me pregunte por que a mis padres les gustaban tanto los huevos. Cuando Finalmente me dispongo a devorar mi manjar… se va la luz. Imagínense, ustedes no saben lo que es comerse un bistec cubano de periodo especial a oscuras.

La otra cosa que resalta en mi mente se relaciona con esa sustancia que se utiliza en todas las plantas nucleares, es misma si, la que se le echa hasta a la comida de los niños, la que usan en los basureros e incluso en la morgue… El monóxido de di-hidrogeno. Resulta a ser que en la Habana vieja era común que un día no hubiera agua, había cierta intriga con el acueducto que siempre escapaba mi entendimiento. Pero en realidad la norma era que siempre faltara. A veces los vecinos del edificio pagaban una pipa, pero en general teníamos que ir a los bomberos con una carretilla y un tanque a buscar agua, para luego subirla 6 pisos por la escalera. ¡Oye que hasta los romanos hace 2000 años tenían agua corriente tu! La idea de un niño, si por que yo era solo eso, un niño, tenia que ir con su padre a mendigar a un bombero por un poco de agua y caminar por las calles obscuras de la Habana vieja siempre se ha quedado grabada en mi mente.

Pero en fin, a raíz de estas reflexiones en vivo que nos ha traído el comandante, en la cual nos restriega el libro ese del bizco americano izquierdista de mierda, como diciendo, ¡!Ah, estoy vivo!, y sobre todo la cara de su entrevistador se me han ocurrido un par de ideas. Primero quisiera que en Cuba hubiera un cambio pacifico, una transición no como la de Polonia en la que los tanques lucharon las masas. Creo que eso seria lo mejor. Pero al mismo tiempo no concibo que ciertos personajes salgan ilesos del altercado.

Ese Randy, Dios mió que clase de cara de perro faldero tiene, oye que ni el perro mío que es un amor, me pasa tanto la lengua. Y ahí caigo en la segunda idea, ¿que le vamos a hacer a Randy? Por razones obvias no podemos arrástralo por los pelos, aunque no seria mala idea hacerle un injerto para así poder hacerlo, claro que dicho injerto seria a sangre fría. Que hacerle entonces, una muerte rápida no es una opción, así como tampoco un juicio, el se hace el juicio todos los días al hablar su mierda en la Mesa Redonda. Quizás si le arrancamos un huevo primero y el otro después, pero es que eso le dolería a un hombre, Randy sin embargo no lo es. Lo de la cabeza en la prensa, demasiado rápido, no merece una muerte así… ¿Que hacer entonces con Randy? Hum! Lo pudieramos meter en un molde con la mesa redonda metida por el culo y dejarle la cara afuera para escupirlo, pero la cola seria enorme y muchos Cubanos no tendrian oportunidad de escupirlo pues moriria de hambre primero. La verdad que no se, Como puede ese hombre pagar por lo que hace?

Bueno y ahora los dejo que son las 4 de la mañana y acabo de regresar de la playa, no debo ocupar mi mente con esas cosas….

1 comment:

revista ventas said...

Me rei mucho con tu comentario.Felicidades por el blog.Desde Queens muchos saludos.